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miércoles, 6 de julio de 2016

Como cuidar tus labios en verano



Jugosos, bien hidratados, sin grietas... Lucir unos labios sexys nunca estuvo tan de moda y es que a todas nos encanta llevarlos perfectos y además pintarlos con los colores que están de tendencia esta temporada. Sin embargo, muchas veces no nos preocupamos de ellos lo suficiente y es importante saber que requieren unos cuidados muy concretos.

La piel de los labios es diferente a la del resto del cuerpo, con características propias y muy definidas. Su capa exterior es mucho más débil y fina que la del rostro, de manera que su función de barrera es menos eficaz. Eso quiere decir que la boca es mucho más propensa a deshidratarse, con las consecuencias que ello tiene: descamación, tirantez y pequeñas grietas. ¡Y todo esto se acentúa mucho más en verano! Por eso, hemos pedido ayuda a varios expertos para que nos den unos cuantos trucos para que en estos meses puedas presumir de unos labios envidiables. ¡Apunta!

"Para tener los labios hidratados y perfectos para este verano es importante hidratarlos a diario con un bálsamo o una crema especial para la piel de los labios. También es importante que no nos olvidemos de protegerlos de la radiación solar, ya que el sol es el responsable de la deshidratación que se puede producir", nos dice Cristina Castillo, product manager de Avène. En ese mismo punto coincide la doctora Patricia Ricarte, de Germaine de Capuccini: "La zona de los labios es de las más sensibles del rostro, por eso es vital prestarles atención, especialmente en la época estival. Durante el verano pueden verse más afectados debido a la agresión que sufren de los agentes externos (rayos solares, altas temperaturas, agua del mar)".

¿Otro punto a tener en cuenta? "Desmaquillar los labios con un producto suave para retirar los restos de color que puedan permanecer en los labios", nos recomiendan los expertos de Ducray. Además, "no retirar las pieles que puedan aparecer en los labios tirando de ellas, ni tampoco morder o humedecer excesivamente la zona labial. Puede recurrirse a la realización de exfoliaciones suaves mediante preparados formulados para ello". "Los continuos movimientos de los labios y la saliva aumentan esta fragilidad, además carecen de glándulas sebáceas y sudoríparas en su parte carnosa, lo que provoca una importante deshidratación. La epidermis es poco gruesa y la dermis aparece más visible dando el color rojo natural a los labios por la transparencia de los capilares sanguíneos. Además, los labios no producen melanina, por lo tanto no se colorean y por ello no tienen protección natural contra los rayos UVA/UVB", dice Belén Rilo, formadora de Stendhal.

Marta Gamarra, directora de Formación de Eve Lom, recomienda hacer una exfoliación muy suave una vez al mes. El exfoliante debe ser muy muy suave, por ejemplo, un remedio casero podemos mezclar crema hidratante con azúcar. También puedes utilizar un cepillo de dientes y la crema hidratante. Eso sí, "debemos ser muy cuidadosos, ya que es una zona muy sensible".

La Dra. Ana Téllez, Directora de las Clínicas Dra. Téllez en Madrid y Marbella, nos da sus consejos para el cuidado de los labios durante el verano: “El sol, el agua del mar y de las piscinas castigan mucho no solo la zona que llamamos ‘código de barras’ (arrugándola y manchándola) sino también los labios. Esta zona tan delicada necesita unos cuidados especiales para que recupere la luminosidad y la hidratación perdida. Si está manchada habrá que usar despigmentantes únicamente por la noche y de día serums de vitamina C y cremas reparadoras”. Por su parte, el Dr. Sierra nos aconseja, además de hidratar adecuadamente el contorno de los labios tras la exposición solar, no fumar al sol. "Al realizar ese gesto tan característico, sólo conseguiremos que se nos marquen aún más las arrugas, el denominado 'código de barras'", explica.

Por último, el Dr. Gabriel Serrano, fundador de Sesderma y director médico de la Clínica Dermatológica Dr. Serrano, señala que "es conveniente que nuestra barra de labios incluya extractos de plantas como aloe vera o mimosa con efecto regenerante, hidratante y calmante; y que sea un producto libre de colorantes, fragancias y conservantes". "Ingerir abundante agua, así mantenemos un adecuado equilibrio de fluidos en los labios y en la piel en general. Además, nos ayuda a sustituir los líquidos que perdemos durante la época de verano. Consumir frutas y verduras, ricas en vitaminas y antioxidantes que ayudan a reparar los labios. La vitamina A activa el crecimiento celular, el recambio epidérmico y estimula la proliferación de colágeno. Las vitaminas C y E ejercen acción antioxidante, acentuando la regeneración de la piel al prevenir el daño oxidativo", concluye.



Acción frente a la piel grasa en los meses de calor


Llega el buen tiempo y las personas que padecen de piel grasa, pueden notar cómo su problema se ve incrementado con el calor. Poco a poco, las altas temperaturas van haciendo que las glándulas sebáceas se descontrolen, de manera que es muy habitual que, si tienes la piel grasa, percibas que tu cutis parece ‘brillar más que el sol’ y se multiplica la aparición de granitos e impurezas. Si a esto unimos el sudor o la humedad ambiental, no es de extrañar que, a veces, te sientas impotente para poder evitarlo.

La primavera trae consigo un aumento de las temperaturas pero también de los problemas asociados a alergias e impurezas en la piel. Tal y como nos explican en Eucerin, a diferencia del invierno donde las pieles secas sufren mucho la deshidratación y la sensibilidad, el buen tiempo agrava los problemas de las pieles grasas y con impurezas. Ese aumento de la temperatura estimula la producción de sebo y dilata los poros, por lo que la piel está más expuesta a la contaminación y suciedad del ambiente pudiendo causar infecciones y obstrucciones que dan lugar a los temidos granitos, espinillas, puntos blancos y negros o brotes de acné.

El Dr. Juan Arenas, Asesor Médico de Eucerin recomienda una serie de pautas para evitar los brotes agudos en pieles con tendencia acnéica: no exponerse al sol mientras se lleve maquillaje, no usar pañuelos desechables para limpiarnos la cara, en muchas ocasiones no suelen estar limpios y depositan más suciedad al rostro, exfoliar la piel periódicamente, no intentar tocar ni explotar las espinillas, evitar comidas con alto valor calórico, beber al menos dos litros de agua al día.

¡Pero no desesperes! Todo tiene solución. Toma nota de estos pequeños trucos de la firma de cosmética Sileä y no te pierdas nuestra selección con los productos imprescindibles para este tipo de cutis.

1. Si tu piel sufre acné, consulta antes de usar cualquier producto cosmético con tu dermatólogo, él mejor que nadie sabe lo que tu piel necesita tras elaborar un diagnóstico sobre la misma.

2. Duerme las horas que necesites, es primordial descansar bien para lucir una piel saludable y con más brillo.

3. Limpieza facial tanto de día como de noche, con algún producto específico para este tipo de pieles, a ser posible con movimientos circulares y mucha hidratación, también a la hora de aclarar. Se recomienda no usar jabón, ya que puede resecar aún más nuestra piel.

4. Tras la limpieza, conviene usar un tónico astringente para intentar reducir el exceso de grasa, así como para evitar que se formen poros y otras impurezas.

5. Hacer uso habitualmente de las mascarillas, siempre sobre la piel limpia y sin llegar a la media hora tras su aplicación. También algún peeling de vez en cuando, como manera más sencilla de eliminar células muertas.

6. Cuida tu alimentación, optando por las frutas, verduras, carnes bajas en grasa (a ser posible blancas como el pollo o el pavo) y mucha fibra. Nada de alimentos a base de azúcar refinada, alcohol o carnes rojas.

7. Sé muy, muy, ¡muy! meticulosa con la higiene. Intenta no tocarte la cara con las manos sucias y tenerlas siempre limpias a la hora de aplicar cualquier crema, loción o tónico. Tampoco te toques los granitos si no quieres provocar una inflamación y posterior infección o aparición de impurezas.

8. Practica ejercicio siempre que puedas, está demostrada su importancia para la piel, sobre todo el aeróbico, pues el sudor ayuda a eliminar toxinas y mantenerse en un peso saludable, siempre es positivo para su elasticidad y tersura.



Pros y contras del sol para tu salud


Estamos en pleno verano, disfrutando de los días más largos del año, con muchas horas de sol que dan a pie intensas jornadas de playa o piscina. Pero aunque un día soleado puede hacer que estemos de mejor humor, lo cierto es que no debemos bajar la guardia frente a los efectos negativos del astro rey. Y es que, ante todo, hay que tener sentido común. Si bien el sol tiene beneficios, algunos de ellos saludables, lo cierto es que son muchos los perjuicios que puede ocasionar en nuestra piel. Por eso, con la ayuda de los Laboratorios Pierre Fabre Dermocosmetique te resumimos algunos de ellos, para que tomes nota y disfrutes de los días de sol, ¡pero con total seguridad!

Beneficios

-Acción antirraquítica. Los rayos UVB estimulan la síntesis de vitamina D, vital para nuestros huesos, pues es indispensable en la absorción intestinal del calcio y en su fijación sobre la matriz ósea. Dos tercios de la vitamina D proceden de la exposición al sol y un tercio de la alimentación. Sin embargo, una exposición de 10 minutos dos veces por semana en una pequeña porción de piel, es suficiente para tener unos niveles sanguíneos adecuados de vitamina D.

-Acción antidepresiva-bienestar. El sol es capaz de activar, a través de la retina, la síntesis de serotonina, neurotransmisor que juega un papel importante en el estado de ánimo. El sol se puede considerar, por lo tanto, como un verdadero antidepresivo natural.

Efectos tempranos

-Quemadura solar o eritema actínico. Es, tal vez, el efecto más conocido e inmediato, una quemadura superficial debida a los UVB. Se manifiesta como una rojez en la piel algunas horas después de la exposición y dura entre 8-24 horas. Desaparece en unos días y, en el proceso, la piel suele descamarse. El tiempo necesario en aparecer el eritema depende del fototipo de piel que presente cada persona. De acuerdo con la clasificación de Fitzpatrick (de I hasta VI), el fototipo es la capacidad de adaptación al sol que tiene cada persona desde que nace, es decir, el conjunto de características que determinan si una piel se broncea o no (pulsa aquí si quieres calcular tu fototipo). Cuanto más baja sea esta capacidad, menos se contrarrestarán los efectos de la radiación solar en la piel.

Efectos tardíos

-Alteraciones pigmentarias: son de más fácil aparición en mujeres embarazadas o en tratamientos con anticonceptivos hormonales, pero también suele afectar a la piel que ha sido sometida a procedimientos dermatológicos, y es más frecuente en mujeres de piel morena que en las de piel clara. Dichas alteraciones se presentan mayoritariamente en el rostro (labio superior, frente, mejillas) y manos.

-Fotodermatosis. Intolerancias al sol que se manifiestan normalmente en forma de erupción. Hay distintos tipos de fotodermatitis, puede darse lucitis (erupciones en la piel), urticaria solar, fotosensibilizaciones o dermatosis desencadenadas o agravadas.

-Inmunosupresión. La radiación UV perturba el sistema inmunitario cuáneo que induce una disminución de la inmunidad cutánea. La foto inmunosupresión reduce la capacidad de defensa respecto a los tumores (fotocarcinogénesis) o antígenos virales.

-Cáncer cutáneo. La luz UV interfiere con los enlaces del ADN (material genético) dañando la molécula. Muchos de estos errores (mutación) son reparados por el propio organismo, pero algunas mutaciones persisten. Su proliferación sin control produce tumores benignos y malignos (cáncer). La fotocarcinogénesis o cáncer de piel se divide en melanoma y no melanoma. En el primero, las células que han acumulado daño solar y han sufrido mutaciones son los melanocitos, y se trata de un cáncer con alta capacidad de metástasis que puede poner en riesgo la vida del paciente. El no melanoma incluye en carcinoma basocelular y el carcinoma espinocelular. Se diferencian entre ellos por el tipo de células que han sufrido alteraciones en su ADN (han mutado), tratándose de células basales o células de la capa espinosa, respectivamente.

-Fotoenvejecimiento. Se debe principalmente a los UVA, con un efecto adicional de los UVB. Afecta a las zonas fotoexpuestas como son cara, cuello, dorso de las manos y antebrazos. Así, el fotoenvejecimiento o envejecimiento extrínseco es debido al daño solar acumulado en las células de la piel, y supone el 90% del envejecimiento cutáneo. Este daño del ADN celular, que se va acumulando en las células debido a la generación de radicales libres, produce disfuncionalidades que son el origen de la destrucción del colágeno, de las arrugas profundas, alteraciones en el tono y asperezas de la piel.


Fuente hola.com

1 comentario:

  1. Lo tendré en cuenta para utilizar estos productos de cosmetica antes de quemarme que luego ya es muy tarde, gracias!

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